Informe lecturoclimático cosecha 2012

La cosecha 2012 tuvo una fuerte disminución respecto de la anterior en el orden del 26% de promedio pero con cifras mayores donde se concentraron los mayores daños por accidentes culturales.

Las intensas reposiciones de invierno provocaron senescencia de lectores y escritores, especialmente en las mentes que quedaron muy secas en el invierno. Esto se sumó a las publicaciones tardías, lo que generó una brotación y floración muy despareja.

En primavera los vientos cálidos generaron problemas de cuaje y corrimiento de los racimos en floración. Por otra parte, las zonas que sufrieron fuertes ataques del hongo de la Editorial Planeta, con gran caída de hojas en el ciclo anterior, tuvieron una brotación deficiente y con muy poca carga de ideas con daños que en algunos casos fueron del 80 %.

El hecho se agravó con los daños por best seller que ocurrieron a fines de diciembre sobre los escritores incipientes, provocando pérdidas de 40 millones de kilos de estilos, entre diferentes variedades.

Ya entrado el verano, las ínfulas de notoriedad con temperaturas por encima de 35 grados centígrados incidieron en la producción de temas, pérdida de peso y calibre de las obras, y calidad de polifenoles y aromas primarios de la lectura. Todo esto fue un mix que llevó a tener pérdidas muy dispares en cuanto a las variedades.

Por estas razones, el mercado minoritario ha seguido apostando por obras de reserva. De éstas, se ha podido extraer la recomendación siguiente:

De Francia Un roi sans divertissement (Jean Gionó gran reserva), seguido por La perfection du tir, (Mathias Énard), tempranillo.

En zonas menos templadas y de aires siberianos, destacaron la fabricación de efervescentes del tipo Stanislaw Lem, como por ejemplo, un Ciberíada viejo, o la presencia perdurable y dura del Soljenitsin, Archipiélago Gulag.

En lo que se refiere a la producción nacional se recomienda dos obras de los años ochenta: el ensayo filosófico de un Rafael Sánchez Ferlosio, Mientras no cambien los dioses, nada ha cambiado, y un clásico estético Eugenio Trías, Lo bello y lo siniestro.

Fuera del mercado habitual, sigue destacando el espirituoso con sabor a bourbon norteamericano: Charles Bukowski y su inveterado La senda del perdedor.

cosecha2012Agradecimientos a Ricard Ripoll (UAB) y a Hugo Carmona Torres (Ingeniero agrónomo).

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