EL ECO SIN PASOS

Blog de trinchera.

Etiqueta: salario

Salario, precio y ganancia

Salario, precio y ganancia. K.Marx.

Salario, precio y ganancia. K.Marx.

En este “país de porteras”, como algún periodista ha dicho, ser portero tiene ciertas ventajas. El chisme es como el cigarrillo en la cárcel. “Oye, que me he enterado que… Ah sí, qué cabrón… ya decía yo que este no era trigo limpio… ¿Pues sabes de qué me he enterado?” Y así se pueden pasar horas hasta la libertad, montando el guión de una película que nunca se va a rodar.

A veces entran clientes que te dan la mano con un billete plegado en la palma. Este es un gesto muy de película, sobretodo, de película de Almodóvar, pues el cliente, normalmente un caribeño atlético y guapo, va acompañado de un hombre maduro y extranjero. Esos días, el equipo de guionistas tiene trabajo extra.

En estos guiones cabe de todo. El último, tiene que ver con una noticia sobre los salarios de las camareras de piso que salió hace unas semanas.

Un día se presenta en recepción un chico dominicano. Mientras espera a la gobernanta intercambiamos saludos. “Vengo a por la oferta. He sido valet y limpiador, y ahora estoy buscando de camarero de piso.” El hombre es joven pero no está nervioso, tiene la mirada tranquila y el gesto decidido. Aparece la gobernanta y bajan al despacho. “Que tengas suerte.”

El chico sale a los diez minutos. El rostro fruncido. “¿Pero qué se han creído? ¿Dos euros por habitación? Pero con eso no llego ni a ochocientos al mes.”

Las chicas camareras de piso cobran 2,40 por habitación. Suelen tardar 45 minutos, media hora si se dan prisa, con lo que el sueldo es de 3,6 € a 4,8 € la hora.

“Qué esclavistas.” Además, están escamoteando esos 40 céntimos que ya cobran las camareras antiguas. Uno tiende a cabrearse, pero luego pienso que ese salario es el mío y que este inmigrante se ha indignado por ese salario, cuando yo he aceptado el trabajo. Nos saludamos y el chico se va.

Ese día y el siguiente fueron viniendo más candidatos. El 11 de septiembre, mientras las calles se llenaban de cuatribarradas y estrellas, los pasillos inferiores del hotel se plagaban con una nueva brigada de camareros para el “briefing”, quienes trabajando en festivo no cobrarán más de 2€ la habitación. Todos eran inmigrantes.

Este es el reflejo de la noticia a la que me refería. Esta imagen del pasillo, lleno de hombres a la espera, vestidos de negro y haciendo bromas entre ellos, es lo que está produciendo la NEP española, el NWO merkeliano, la gran recuperación de la economía, el despegue del turismo, “eshpañooleeeesss”, etc… Una “puta mierda” de salario que aceptarás porque tienes el marido o la esposa en paro, y dos niños que van a la escuela, o debes mandar dinero para mejorar la calidad de vida de los tuyos. Pero esto no es lo más humillante.

Lo humillante es cuando conoces los casos particulares, cuando, por una equivocación a la hora de lavar una camisa Ralph Lauren, el hotel le dice al cliente que lo paga él, y en cambio, la sirvienta es extorsionada por la gobernanta para que le pague 100 euros de su salario, es decir una camisa Ralph Lauren equivale a esa mujer la limpieza de 50 habitaciones, y luego verla en silencio, apagada, sin decir ni mus porque no tiene elección.

Pero esto no acaba aquí. Desde la reforma del estatuto de los trabajadores, gracias al R78, cocos y ugetes, los convenios están vinculados a la productividad, pero se olvidan de que ésta también está vinculada a la reducción de costes. Peor aún, cuando se externalizan servicios contratando auxiliares el convenio no es el propio del sector, sino de otro hecho a medida de la empresa, o uno sectorial que reduce más los costes, y así la empresa se aprovecha de la NEP. La guinda es que quien controla la empresa de servicios auxiliares es amigo, familiar, o el mismo propietario de la empresa que los contrata. Y esto no sólo es en hostelería, por las noticias que me llegan, sino que está pasando en todas las empresas. Jugada redonda.

“Así es, así, es. Esto es lo que hay.” me dice una limpiadora. “Yo con mi sueldo de mil euros ya me conformo” “Sí, pero tú tienes un convenio antiguo. Si entrases ahora a trabajar te contratarían de una empresa externalizada.”

El día pasa. Un japonés me pregunta donde está la meridiana. Viste el uniforme del barça, camiseta de Messi y lleva una estelada. Me dice que le encanta Barcelona y que le gusta todo lo que hacemos aquí. Se va y el día pasa. Hoy tampoco han llovido demasiadas propinas; de hecho, todo el hotel confirma que este año ha sido pobre en propinas y que han tenido que llenar bajando precios. El tipo de turismo ha cambiado. Y entonces pienso en este turista que ha venido a pasárselo bien el día festivo, y me lo imagino como un niño inocente al que, además, no sé si tengo que darle las gracias.

Share This:

El fantasma de Díaz Ferrán recorre Europa

El expresidente de la CEOE y copropietario del Grupo Marsans, ha sido detenido por supuesto blanqueo de capitales. De camino a la cárcel, Karl Marx tuvo acceso a su WhatsApp, provocando una breve conversación:

[D.F.] -Los trabajadores tienen que saber que para mantener su puesto de trabajo, el producto o el servicio que salga de su empresa tiene que ser competitivo. 😆

[K.M.] -La historia de la moderna industria demuestra que el capital, si no se le pone un freno, labrará siempre, implacablemente y sin miramientos, por reducir a toda la clase obrera a este nivel de más baja degradación.

[D.F.] -Solamente se puede salir de la crisis de una manera, que es trabajando más y, desgraciadamente, ganando menos.

[K.M.] -El capitalista pugna constantemente por reducir los salarios a su mínimo físico y prolongar la jornada de trabajo hasta su máximo físico, mientras que el obrero presiona constantemente en el sentido contrario.

[D.F.] -Si no se aumenta la productividad y si no se tienen los costes salariales adecuados, la empresa acaba cerrando y ese trabajador que quiere cobrar más al final no acaba cobrando más que el paro.

[K.M.] -Mientras el obrero asalariado es obrero asalariado su suerte depende del capital. He ahí la tan cacareada comunidad de intereses entre el obrero y el capitalista. Los obreros no solo compiten entre si vendiéndose unos más baratos que otros, sino que compiten también cuando uno solo realiza el trabajo de cinco, diez, o veinte; y la división del trabajo implantada y constantemente reforzada por el capital, obliga a los obreros a hacerse esta clase de competencia.

[D.F.] -Los empresarios ya están ganando menos, e incluso hay muchos que ya están perdiendo

[K.M.] -Tenemos, pues, una competencia entre vendedores que abarata el precio de las mercancías puestas a la venta. Pero hay una competencia entre compradores, que, a su vez, hace subir el precio de las mercancías puestas a la venta. Y finalmente, hay una competencia entre compradores y vendedores; unos quieren comprar lo más barato posible, otros vender lo más caro que puedan. Sólo vendiendo más barato pueden unos capitalistas desalojar a otros y conquistar sus capitales.

[D.F.] -Los empresarios no somos culpables de la crisis, hemos creado riqueza. 👿

[K.M.] -A medida que los capitalistas se ven forzados, por el proceso que exponíamos más arriba, a explotar en una escala cada vez mayor los gigantescos medios de producción ya existentes, viéndose obligados para ello a poner en juego todos los resortes del crédito, aumenta la frecuencia de los terremotos industriales, en los que el mundo comercial no solo logra mantenerse a flote sacrificando a los dioses del Averno una parte de la riqueza, de los productos y hasta de las fuerzas productivas; aumentan, en una palabra, las crisis.

Esta dialéctica tuvo lugar entre las declaraciones de Díaz Ferran registradas en elpais.com, eitb.com, y las conferencias de Karl Marx de Trabajo asalariado y capital, y Salario, precio y ganancia

Share This:

Sueldos y salarios

El esclavo obtiene una cantidad constante y fija de medios para sus sustento; el obrero asalariado no. Este debe intentar conseguir en unos casos la subida de los salarios, aunque lo sea para compensar su baja en otros casos. Si se resignase a acatar la voluntad, los dictados del capitalista, como una ley económica permanente, compartiría toda la miseria del esclavo, sin compartir, en cambio, la seguridad de éste.

Karl Marx (1865)

 

Share This:

Creado con WordPress & Tema de Anders Norén