EL ECO SIN PASOS

Blog de trinchera.

Categoría: Prosemas (Página 2 de 2)

Ramón Dachs: epojé i essència

 

El poeta recitava Blanc amb música ambiental de Bill Evans; de fons: les imatges del viatge a l’Antàrtida del 2009. La performance, va ser un posada d’escena d’art total: música, imatge i llenguatge escrit i oral.

 

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Abans i després, Dachs saludava amb atenció i semblava saber ben bé què era el que feia i què havia de dir. En la seva mirada, una intenció pedagògica. Les respostes: mesurades a la pregunta.

Arriba’m /blanc /desert
Heme /blanca /nada
Arrive /moi /désert

Poema triangulat en català, castellà i francès, incorporant matisos que només s’aprecien des d’un trilingüisme bàsic. Entre les estructures sil·làbiques, els icebergs visuals i un lento adagio jazzístic.

La traducció com a element creatiu: reescriptura del marc cultural, fusió cultural; Dachs cerca entre les llengües figuracions literals i suggerents: entre el dir i connotar, l’ésser es diu en cada elecció del mot cercant. Defensa la interdependència de les llengües romàniques; poesia per a començaments d’un segle.

El món, un mar; la llengua, un vaixell; l’home, un navegant; el llibre, un viatge; i cada poema, un incident. (Poemes mínims)

L’al·legoria de l’experiència literària, d’ecos existencialistes, encaixar perfectament amb la intenció de recitar Blanc.

Les llengües tenen els seus fantasmes.

Cada vaixell té les seva manufactura, la marca d’origen; estructures històriques superposades en el sentit semàntic. La seva especificitat. Dir allò, el blanc, és cercar l’invisible; significa, doncs, assetjar el que es vol dir en diferents llengües. Assetjar, no caçar. Cada llengua: un rastre que acota part del sentit del mot. Allò dit es troba encerclat entre les llengües, una possibilitat, tanmateix.

Tarjeta ramon dachs_Page_1

 poema mínim

cristall

irreductible

Intersubjectivitat reduïda a una maragda:

llavis

beuen

llavis

Avui, allunyat de Fosca endins, tot i que delerós de les formes mètriques mesurades, el formalisme de Dachs és singular, essencial i assequible; en el llenguatge, però cap a fora del llenguatge. La proposta multilingüe, una demanda cada vegada més comprensible; la intertextualitat on-line, una nova forma d’experimentar l’atzar en la creació; les matemàtiques, poesia no-lineal, un nou formalisme.

 

Ramón Dachs (archivo.lavoz.com.ar)

(Aquest article va ser publicat originàriament el març de 2014, per F.Frost)

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Lo que sucedió a un rey con un elefante

Acaeció una vez que el conde Lucanor estaba hablando en secreto con Patronio, su consejero, y le dijo:

–Patronio, a mí me acaeció que un amigo mío me ha propuesto un negocio del que puedo salir muy beneficiado a expensas de mis súbditos. Este amigo, un noble señor, me propone que él corra con parte del riesgo y los beneficios, mientras contento a mis súbditos, y así, él llevar a cabo su parte sin esperar acechanzas. Como la naturaleza del negocio es tal que puede desatar la ira de mis súbditos te pido, mi leal Patronio, que me aconsejes.

–Señor conde Lucanor –dijo Patronio–, bien entiendo vuestra duda y confusión por tener que poner en entredicho el buen gobierno y felicidad de sus súbditos a cambio de riquezas. Y parece que os aconteció con él como aconteció a un rey con un elefante.

El conde Lucanor le rogó que le dijese cómo había sido aquello.

–Señor –dijo Patronio–, un rey hubo en un reyno muy próximo que gustaba de la navegación y la cacería. El rey era hombre notable y amado por sus súbditos, pero dejaba todos sus asuntos de palacio a cargo de sus ministros, convencido de que tenia el mejor gobierno de todos los reynos. Los ministros, a su vez, contentos con la munificencia del rey, gobernaban creyendo que tenían el mejor reynado del mundo, y así, el rey, contento con las dádivas de sus ministros y el estipendio con que estos le regalaban, llegó al punto de que reinaba sin gobernar.

Este rey era muy dado a la liberalidad en sus relaciones con gente de su condición, de forma que era muy correspondido. Accedía y concedía, y hacía negocios despreocupadamente. Y cómo todo el mundo le consideraba muy afortunado, el se acabó considerando muy afortunado de tal guisa que, en tanto no gobernaba, se olvidó de las preocupaciones de sus súbditos.

Sin embargo, llegaron años de carestía y una peste muy molesta que afectaba a las casas y al comercio se extendió por ciudades y pueblos. Los súbditos reclamaron menos impuestos y una mayor implicación de los gobernantes, así como una mayor participación de lo asuntos del reyno, pero el rey, aconsejado por sus pareceres y la discreción de sus cortesanos, siguió confiando en sus gobernantes, quienes le querían de la misma manera que le temían, puesto que si fallaba el rey más bueno del mundo Dios les castigaría. Por esta misma razón, los ministros convencieron al rey de que todo iba bien y le aseguraron que las dádivas no dejarían de llegar, aunque con un ligero recorte.

Un día, el rey aceptó una invitación de sus iguales para ir de cacería a África. Allí, agasajado por sus cortesanos y cortesanas, cazó el mayor elefante que un rey hubiera podido cazar. La criatura era muy bella y grande, tanta como su misma grandeza.

Sin embargo, quiso Dios nuestro Señor castigar al rey fracturándole la cadera y mandándole a un hospital muy conocido de su propio reyno.

Durante su sanación, los súbditos supieron de sus andanzas mientras ellos pasaban sufrimientos. Aunque puso toda su grandeza en parecer contrito, ya que le aconsejaran mantener la imagen bonancible y así ocultar el mal gobierno de sus ministros y de sus tratos con ellos, sus súbditos se enfadaron aún más.

Cuando el rey quiso darse cuenta, tal era la furia de la peste que el reyno ya estaba completamente dilapidado, Al haber desatendido a sus súbditos perdió su favor, que es la obediencia, y estos, molestos con la corte y sus negocios gravosos para el reyno, empezaron a hablar mal de él y de su familia.

Cuanta más hambre pasaban, mayores eran las críticas, y la popularidad de la Corona caía en picado. Dado que el rey no gobernaba, y los ministros gobernaban mal, los jueces empezaron a investigar a los negocios de la familia real. El perfil de los miembros más ociosos de su Corona desaparecieron, y citaron a su hija como imputada en un negocio de uno de sus yernos, mientras, causándole un gran mal, los chascarrillos se pregonaban de pueblo en pueblo para escarnecer al rey que había matado al gran elefante y que Dios le había partido la cadera.

Al poco empezaron a conocerse los negocios gravosos para los súbditos, como los de sus ministros, y estos, aunque mantenían las apariencias, no pudieron evitar caer en la vergüenza cada vez que protegían al rey y ocultaban la cantidad de patrimonio privado, o de la herencia de su padre que no tributaba en el reyno. Finalmente, el rey no tuvo más remedio que abdicar si quería contentar a sus ministros, y estos a sus súbditos.

-Patronio, es muy triste esto que me has contado puesto que no comprendo como un rey se puede desentender de sus súbditos a costa de ellos. Si el rey no hubiera ido a matar el elefante, Dios no hubiera querido enmendarle de esta forma, mas parece que lo que quiso es castigarle.

-Y vos, señor conde Lucanor, es menester que no hagáis como el rey que mató al elefante, y que no os desentendáis de vuestros súbditos, como tampoco os confiéis demasiado de vuestros gobernantes, quienes son muy proclives a los vicios y la mala virtud. Y si queréis pervivir y ser querido por ellos, debéis daros a ellos con la misma fe que ellos se dan a vosotros, porque el amigo que quiere hacer ese negocio a costa de vuestros vasallos, no será tan amigo cuando lleguen los malos tiempos.

El conde se tuvo por bien aconsejado con el consejo de Patronio, su consejero, e hízolo como él le había aconsejado y se halló en ello bien.

Y entendiendo don Juan que estos ejemplos eran muy buenos, los hizo escribir en este libro, e hizo estos versos en que se pone la sentencia de los ejemplos.

Y los versos dicen así:

 Quien por vivir bien olvida pronto a los suyos

Cuando llega el mal tiempo sin apoyos se tuvo

don Juan                   don Juandon Juan

Este nuevo cuento de don Juan Manuel apareció este año fruto de un feliz encuentro entre la hemeroteca de EL PAÍS y el Conde Lucanor de editorial Castalia, sobre una mesa de disección.

 

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TROIKA!

(prosema balístico visual-interactivo)

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TETROMINOS

 

TROIKA

 

TETROMINOS-TROIKA

TETROMINOS-TROIKA

 

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TETRIS TROIKA

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La República, avui.

Clases de la República

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Apologia del vot inútil

Arriben les eleccions, ciutadà, i encara no saps a qui votar.

Saps que és el teu dret, i a més, que així és com s’exerceix la democràcia; branca sagrada del mateix tronc que parlamentarisme o llibertat, i

que omple la gola dels qui en aquests dies et demanen per votar, prosèlits.

Ciutadà. Oblidat d’aquest nom. Apel·la a la nostra màscara social.

Individu. No rebutgis actuar lliurement per negació, sinó per afirmació de l’acció.

Home. Cada acció té el valor que li donis, ni menys ni més, per sobre de les ideologies del ciutadans o les seves reaccions.

Així doncs, abstenir-se té el mateix valor que votar.

El valor del teu vot -o el teu acte- home lliure, només te’l dones tu mateix.

I aquest valor sempre és completament inútil pels demés.

El vot dels ciutadà és el que ingènuament creu que el seu vot ha de ser útil:

Qui vota com Kant, i creu que si hom fes el mateix altre gall cantaria,

qui vota pensant que no vota ell sinó una classe o estructura, que és el motor d’una història, o

qui digui que un vot val tants escons, o

que si no fas el que diuen uns afavoreixes no sé qui ni quelcom,

Donar raons per un vot sempre el fa ser acte útil.

Per això no és un vot lliure.

Per això un vot lliure és un vot inútil.

Vota inútil. La llibertat és inútil. Aquí rau la seva superioritat.

I encara que sentis les seves veus dient que si no vas a votar quelcom de sinistre estarà apunt de passar,

Vota inútil. Ja estàs condemnat a prendre’n part, encara que sigui com convidat de pedra.

Vota… inútil.

I encara que et diguin que el poble parla a les urnes, és savi, té seny i, fins i tot, domicili propi,

només té el valor que li vulguis donar.

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